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©2018 Margarita Arizmendi.

En qué fijarse al traducir/encargar la traducción de apostillas

Uno de los encargos más frecuentes de traducción al español en México son las apostillas. Recientemente un cliente me pidió traducir una usando como base una traducción anterior realizada por otro traductor. Noté errores que, desde mi punto de vista, son graves y, cuando se lo hice saber a mi cliente (un abogado de despacho internacional), se sorprendió porque dijo que nunca antes ningún otro abogado o traductor le había hecho saber estos errores y no tenía manera de saberlos. Así que hoy escribo esta entrada para que traductores, abogados u otras personas que trabajan con estos documentos puedan pulir y mejorar su traducción y/o tener un punto de referencia para revisar lo que encargan.


1. El formato

Lo primero y más importante es que la apostilla proviene de la Convención de la Haya de 1961 y que regula su formato. Entre otras cosas, este convenio internacional indica que la frase “Apostille (Convention de La Haye du 5 octobre 1961)” debe conservarse en su idioma original en francés (es decir, no debe traducirse), pero sí es posible elaborar la apostilla en el idioma oficial del país que la expide, en versión bilingüe o trilingüe. Ya existen traducciones oficiales, mismas que se pueden consultar aquí, así que el traductor lo único que tiene que hacer es respetar el formato original y trasladar o traducir el demás texto (que no forma parte del formato oficial).


Aquí vemos un ejemplo:

Rojo: No se traduce, Verde: Se traduce, Azul: Se usa la traducción oficial de la Convención de la Haya



Para tener claridad sobre este y otros aspectos, sugiero familiarizarse con el convenio, cuya versión oficial en español se puede consultar aquí, así como con el texto de los modelos oficiales.


2. La autoridad que la expide

Conocer la autoridad que expide la apostilla y el documento apostillado es importante porque, en ocasiones, los efecto del documento, o la interposición de acciones o excepciones, dependen de ello. Hay muchos y muy distintos tipos de autoridades que pueden expedirlas y no podríamos hacer una lista exhaustiva, pero lo que quiero transmitir aquí es que hay que revisar y volver a comprobar que la traducción de la autoridad sea lo más precisa posible y, si tenemos dudas, cabe dejarla en inglés entre paréntesis o hacer alguna nota aclaratoria. En el ejemplo que ya vimos arriba, el cargo Deputy Clerk podría representar un problema de traducción. Créanlo o no, yo he visto traducciones como “Pasante de Derecho Adjunto” o similares (quiero pensar que es porque lo confunden con law clerk), pero eso es un error grave que dista enormemente de la función de esa autoridad, pues en el contexto de los tribunales, el Court Clerk es lo que sería equivalente en México a un Secretario del Juzgado. Así que la traducción que yo elegiría en este caso sería Subsecretario del Tribunal (o del Juzgado, según estemos usando uno u otro término para traducir Court).

Otro de los errores que he visto que se comete con frecuencia y no quiero dejar de mencionar es la traducción del cargo de Secretario de Estado en los Estados Unidos (en inglés, Secretary of State), pues lo traducen como “Secretaría de Estado”. Esto es incorrecto porque se trata de un cargo y no de una dependencia, que ni siquiera existe en el sistema de gobierno de los EE. UU. (y, si la hubiera, se llamaría “Ministry” o algo similar, pero no “Secretary”).


Así que, como vemos, la traducción de la autoridad puede no ser una tarea fácil, pero, sin duda, es indispensable hacerlo bien.


3. Los sellos/timbres y las firmas



Algunas apostillas como la que se ve arriba llevan un sello o timbre y la firma de la autoridad que la expide, para darles formalidad. Los sellos/timbres y firmas no deben reproducirse, sino mencionarse con una descripción como “[Aparece firma ilegible]” o “[Aparece sello circular de X]”. A algunos traductores o abogados les resulta fácil copiar y pegar el sello de la autoridad o la firma del funcionario que los expide, con la idea de que la traducción sea lo más similar posible al original, pero esta no es una práctica que yo lleve a cabo ni recomiende porque podría caerse en el delito de falsificación de firmas o de identidad de una autoridad, así que mejor describirlas en texto, no quisiéramos meternos en un problema sólo por la traducción de la apostilla de un documento.


Como se puede ver arriba, la traducción de apostillas parece un trabajo sencillo, pero entraña cierta complejidad que conviene cuidar. Por eso espero que los tres puntos aquí expuestos resulten un punto de referencia para que los que encargan traducciones, las revisen, y también para que los traductores se fijen en estos puntos y la importancia de su precisión.


Para cualquier pregunta, estoy disponible vía correo electrónico. Mi equipo y yo estamos preparados y tenemos experiencia en la traducción de este tipo de documentos y podemos ayudarte cuando lo requieras.


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